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Full text of "Biblioteca Cesáreo Capriles [Boletín] 1 (Septiembre 2015)"

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El único ideal no humillante para el 
hombre será la ANARQUIA: porque esta 
forma de sociedad, que presupone una 
cultura general superior, es la única que 
lo dignifica, ya que le quita de encima al 
hombre el tutelaje de otro hombre 
(gobiernos j jerarquías) j lo eleva en el 
campo ético hasta hacerle rechazar a 


INDICE 

Presentación 2 

“Gramsci está muerto” según Richard Day 2 



£>oletín 


5IBLIOTLCA 

CUSARLO 

CAPRILEL5 



Educación libertaria. Las escuelas Summerhill y Sand en Inglaterra 3 


En el Solterito 4 


Esbozos de Pedagogía libertaria en el Altiplano (1946-47) Marcelo Maído- 
nado 5 

Individualismo en Cochabamba. Carlos Crespo 
Poema Anarquista sin título. John Cage 16 
La noción de trabajo en el cristianismo. 16 








































PRESENTACION 


Vivimos tiempos difíciles para la libertad y la autonomía. Organizar, defen¬ 
der y expandir la autonomía, individual y colectiva, es una tarea ineludible 
para l@s anarquistas. Por ello, la Biblioteca Cesáreo Capriles es un espacio 
de encuentro y difusión del Anarquismo; creado en homenaje al ácrata indi¬ 
vidualista cochabambino, editor de la revista “Arte y Trabajo” a partir de la 
segunda década del S XX. 




“GRAMSCI ESTA MUERTO” SEGÚN RICHARD DAY (1) 

¿Cuál es el modelo teórico desarrollado en 
Gramsci está muerto ? Entiendo que algunos de 
ustedes han leído Gramsci está muerto , pero 
probablemente muchos no. Por eso quiero dedi¬ 
car unos minutos a hablar sobre los conceptos 
clave presentados en ese libro. 

A nivel descriptivo, es un libro sobre la hegemo¬ 
nía, variaciones de la teoría y práctica de la hege¬ 
monía, y alternativas a esa teoría y práctica. La 
hegemonía se define como una lucha que se 
desarrolla dentro de los límites de un estado na¬ 
ción particular, en que varios actores compiten 
por el control del poder estatal, y por la capaci¬ 
dad de definir lo que es “de sentido común,” y 
lo que no tiene sentido. La hegemonía nunca es 
total, nunca es un logro definitivo, siempre es un proceso, siempre se está 
en desarrollo. 

Por supuesto, esta es una lectura relativamente no polémica de Gramsci. 
Lo que ha sido polémico, es el concepto de la “hegemonía de la hegemo¬ 
nía,” que se refiere al hecho de que, en la teoría y práctica política (post) 
marxista y (neo) liberal, se asume que la lucha hegemónica es la única for¬ 


RICHARD J. F. DAY 


GRAMSCI ISDEAD 

Anarchist Currents in the Newest Social Movements 


** — 72 ^ / [ áJy 


ma de lograr un cambio social significativo. Por ejemplo, liberales y post 
-marxistas (operan principalmente) haciendo demandas al estado, para 
lograr ciertas reformas específicas que dejen intacta la estructura funda¬ 
mental de la sociedad. 

En general, los marxistas (excepto algunos autonomistas) y neoliberales 
(quieren tomar el poder estatal para sí mismos); en el siglo diez y nueve, 
y principios del siglo veinte, a través de la lucha armada; pero más re¬ 
cientemente mediante el sistema de partidos y votación, a través de la 
llamada “democracia”. 

Los anarquistas, y pueblos indígenas orientados hacia la autonomía, 
tienden a rechazar la hegemonía de la hegemonía, y creen que el cam¬ 
bio social radical no solo es posible , sino solamente realizable de ver¬ 
dad, por medios no hegemónicos. 

En vez de intentar tomar o influir el poder estatal, ellos trabajan por im¬ 
pedir la posibilidad de que emerja un estado, a través una política del 
acto, que significa que ellos tomen sus propias decisiones, por sí mis¬ 
mos. Esto generalmente incluye algún tipo de asamblea popular, cara a 
cara, y basada en el consenso, que puede tener varios niveles. Lo local 
se decide localmente; lo que es regional se aborda mediante la delega¬ 
ción en vez de la representación. 

Se adopta un enfoque similar hacia el capitalismo. En vez de recurrir al 
mercado para todo, los actores autónomos satisfacen sus propias necesi¬ 
dades económicas a su manera, lo que puede incluir el trueque, o el 
intercambio a pequeña escala, mediante algún tipo de monetización. 

A modo descriptivo, el libro termina por ponerse firmemente del lado 
de los enfoques no hegemónicos del cambio social, argumentando en 
contra de la política de la demanda que trabaja a través del estado y el 
capitalismo, y aboga por una política autónoma del acto. 

(1) Extracto de la conferencia de Richard Day, “Por una política no hegemónica ”, 
desarrollada en el CESU. Marzo del 2015. La versión final es de próxima publica- 


2 









EDUCACION LIBERTARIA. LAS ESCUELAS SUMMERHILL Y 
SANOS EN INGLATERRA (1) 


Hay un creciente movimiento en todo el mundo hacia una educación libre, 
no formal o democrática. En Inglaterra estas ideas están representadas 
principalmente por las escuelas Summerhill y Sand, de las cuales presenta¬ 
mos algunas características. 


Filosofías básicas 

Summerhill fue fundada en 
1921 por A. S. Neil, un profe¬ 
sor, escritor y rebelde escocés. 

El quería crear una comunidad 
en la cual los niños pudieran es¬ 
tar libres de la autoridad de los 
adultos. Summerhill School 
(SHS) 

Summerhill no aspira producir 
un tipo específico de jóvenes, 
con habilidades o conocimientos calculados y evaluados, sino que su pro¬ 
pósito es proveer un ambiente en el cual los niños puedan definir quiénes 
son y quiénes quieren ser. (SHS) 

Los principios de la escuela pueden ser resumidos como: 

El derecho a votar y participar en la toma de decisiones. 

El derecho a escoger su propio horario. 

La necesidad de cooperar en el cuidado mutuo y cuidado del edificio. 
Sands School -(SS) 

Ea experiencia de respeto, confianza y afecto son el pegamento invisible 
que sostiene juntas a nuestras comunidades. Editor -(E) 

No hay ninguna forma de práctica religiosa (E) 



Hay 12 acres de jardín y bosque, con grandes espacios para ciclismo to¬ 
do terreno, construcción de casas de árbol, alpinismo, caminatas, foga¬ 
tas, campamentos, baños de sol y juegos imaginativos. Durante el verano 
hay una piscina abierta, una cancha de tenis, campo de fútbol, área de 
básquet, terreno de voleibol, mesa de ping-pong y mesa de billar. 

... hay áreas abiertas que incluyen una sala de estudio (con 4 computado¬ 
ras, acceso abierto a internet, y una creciente biblioteca de CD rooms), 
el salón de arte (con un cuarto oscuro fotográfico), la sala de cerámica, la 
sala de música y el taller de carpintería. (SHS) 

Trabajo académico 

Un nuevo horario es creado cada periodo para satisfacer las elecciones 
de los niños (SH S) 

Nuestra meta es permitir a los niños ser libres de la evaluación impuesta 
u obligatoria, permitiéndoles desarrollar sus propias metas y el/su senti¬ 
miento de realización (SH S General Policy Statement) 

Por supuesto que algunos 
chicos pueden venir a Sands 
y hacer muy poco durante 
semanas o meses, o puede 
que comiencen cursos y des¬ 
pués los abandonen. Algunos 
tienen horarios muy vacíos o 
se obsesionan con una o dos 
actividades individuales al 
punto de excluir todas las 
demás... La mayoría de los 
chicos pronto descubren formas productivas de pasar sus días. Cuando 
un chico se entusiasma con una materia, eso rápidamente lo lleva a otras 
cosas. Eos horarios se llenan y los días se vuelven más ocupados. (SS) 



Algunos detalles 

Actualmente contamos con un personal de 7 miembros y 65 estudiantes. 
Es nuestra intención que Sands siempre permanezca como una escuela 
pequeña. (SS) 


Ea tarea es necesaria para que los niños vayan a tener éxito en los exᬠ
menes. Esta es proporcionada de acuerdo a la discreción de los profeso¬ 
res individuales en respuesta a las necesidades de los niños con los que 
trabajen. (E) 


3 



Educación física está disponible para todos los miembros de las escuelas 
durante todo su tiempo. Los estudiantes pueden escoger participar de una 
gran variedad de actividades. Particularmente popular en Sands son el skate, 
básquet, nadar y escalada. En Summerhill el ciclismo todo terreno es añadi¬ 
do a la lista. Todas las actividades son voluntarias. No hay ningún sistema de 
evaluación. (E) 

No hay Scouts ni Fuerza Combinada 
mada o Fuerza Aérea Real (RAF). 

Existen oportunidades frecuentes para 
actividades de aventura (similares a las 
del programa de los Scouts), y duran¬ 
te el verano Sands cuenta con un cam¬ 
pamento voluntario semestral. (E) 

La libertad más importante en Sum¬ 
merhill es el derecho a jugar. Todas 
las clases son opcionales. (SH S) 

La escuela en un paraíso a salvo de la 
creciente presión de la sociedad sobre 
los niños para que se ajusten a las ex¬ 
pectativas y estándares de los adultos. 

Pese a la presión continua de los Inspectores Gubernamentales estamos or¬ 
gullosos de no ser una fábrica para la producción de resultados de exáme¬ 
nes. (SH S) 

En Sands School hasta una cuarta parte de estudiantes tienen dificultades 
específicas de aprendizaje, y hay un número de refugiados de la educación 
convencional quienes pueden necesitar posponer tomar su GCSE hasta su 
12vo año. La proporción de estudiantes de 1 lvo año que ganan cinco o más 
calificaciones de A* - C, de acuerdo con las estadísticas publicadas, ha varia¬ 
do de 11% hasta 67%. (E) 

¿Qué pasa con los estudiantes después de Summerhill? 

Ellos continúan su educación en la universidad, o hacen pasantías, o traba¬ 
jan, o viajan. Como un exSummerhilliano afirma: 

“Si ellos (los inspectores del gobierno) tienen alguna duda acerca del lugar, 
deberían ver en quienes nos hemos convertido los Sumerhillianos: somos 
artistas, escritores, profesores, científicos, soldados, administradores, teólo¬ 


de Cadetes (CCF), el Ejército, la Ar¬ 



gos, banqueros, músicos, carpinteros, arquitectos paisajistas, dueños de 
pequeños negocios. Tenemos licenciaturas (BAs), masterados (MAs), y 
doctorados (PhDs). Votamos. Somos precisamente la “gente útil” que su 
curricula busca producir! Y somos felices y productivos. (SH S) 

Consulta con los estudiantes 

La reunión semanal de la escuela es el eje de la estructura de Sands. Es 
el lugar donde las políticas de la escuela son discutidas y modificadas y 
en donde las quejas son escuchadas. Se toman todas las decisiones que 
afectan a la escuela y se toman todas esas responsabilidades que son nor¬ 
malmente asumidas por el director. (S S) 

Disciplina, reglas y castigos 

La disciplina se encuentra completamente en las manos de la reunión 
escolar. (E) 

Sands tiene una estrategia en marcha para fomentar una buena asistencia 
- para mantener un lugar racional y feliz al que los niños quieran venir. 
Summerhill añade a esta una segunda estrategia- es un internado. (E) 

(1) Traducción: Laura Crespo Peñaranda 

Fuente: David Gribóle (2006) World Apart. London: Libertarian Education. 118 pp. 



EN EL SOLTERITO 

Brisa tenue. 

Ruedas sobre asfalto. 

Camino hecho en el cerro. 

Arboles a izquierda y derecha. 

El índice toca mi nariz, corta y retira el hilo de una araña. 


4 












ESBOZOS DE PEDAGOGIA LIBERTARIA EN EL ALTIPLANO 

(1946-1947) 


Marcelo A. Maldonado Rocha 

In memoriam de “la Justi” y “el Rococo” 

Episodio I: las peligrosas convulsiones ocasionadas por el anarquis¬ 
mo. 


El presente trabajo que aborda las “sublevaciones indígenas” en La Paz 
(1946-1947) no se sostiene en conclusiones herméticas sino en un ejerci¬ 
cio de investigación documental, el cual recurrirá a fuentes de carácter 
gubernamental (publicaciones oficiales, informes y correspondencia, 
etc.), publicaciones periodísticas (artículos de prensa y comunicados) y 
documentos manuscritos de Uniones o Consejos Sindicales (“Libro de 
Actas” de la FOL 1942-1948). El cumulo de “fuentes” que utilizaremos 
son el resultado de la inspección realizada por instituciones y ministerios 
de la Junta de Gobierno presidida por Tomas Monje Gutiérrez(l) en 
enero de 1947 a provincias del departamento de La Paz a fin de apaci¬ 
guar, calmar o reprimir la “sublevación general de indios del altiplano 
paceño” que supuestamente había movilizado a más de “20.000 indios” 
en los alrededores de Pucarani (Los Andes). 



Desde el momento en que se 
había afincado el anarcosindi¬ 
calismo en el área rural(2), 
vecinos blancoides y mesti¬ 
zos, tinterillos, birlochas, cu¬ 
ras y patrones compartieron 
una patología común: la psi¬ 
cosis. Varios informes de po¬ 
licía comunicaban de peligro¬ 
sas convulsiones que aflora¬ 
ban en pueblos mestizos y en 
círculos de propietarios cuan¬ 
do se rumoreaba que indios estaban agrupados en las alturas. Un párrafo 
que destaca en un informe policial menciona lo antes dicho: “La verdad 
de todo parece ser un exceso de nerviosidad por parte de los vecinos que 
muy lógicamente, se han inquietado por la actitud de los indígenas, de 
quienes se dice estén instigados por elementos políticos, aunque no ha 
sido confirmado”. (3) 


Rumores, crónicas y psicosis. 

A medida que transcurrían los primeros días del nuevo año el despacho 
de Issac Vincenti(4) estaba colmado de visitantes sobresaltados, que se 
apersonaban a la Dirección General de Policías a objeto de denunciar la 
sublevación de indígenas que estaba desarrollándose en las provincias 
Los Andes y Omasuyus. Las 
turbadas visitas solicitaban a 
Vincenti su acción inmediata, 
pues en la oportunidad, a dife¬ 
rencia de lo ocurrido en sema¬ 
nas previas con el “ataque” de 
colonos a policías (Topohoco) 

(5), ciertas fuerzas alrededor 
de Pucarani no solamente pla¬ 
neaban ataques aislados sino 
habían planificado y estaban a 
punto de materializar la 
“sublevación general de indí¬ 
genas del altiplano paceño”(6), 
que a partir del 5 de enero 
transformaría la cotidianidad y 
el desarrollo normal de las ins¬ 
tituciones (“Sobre las alarman¬ 
tes noticias que llegaron a esta 
capital, por las que se afirmaba 
que indígenas de la región de 
Los Andes y Omasuyus habían 
iniciado una sublevación que 
afectaba en forma grave la vida y los intereses de los pobladores de esas 
provincias”)(7). Ya llegado el 5 de enero, la Dirección General de Poli¬ 
cías aun esperaba alguna noticia o informe oficial de la supuesta suble¬ 
vación, ya que pasaban los días y no se había recibido sino rumores que 
aumentaban en intensidad y en detalles macabros sobre comportamien¬ 
tos barbáricos. 

Será recién el viernes (10 enero) que se tome una decisión respecto a los 
rumores a fin de apaciguarlos (“La Dirección General de Policías ha 
tomado medidas de previsión. Fuerzas del regimiento “21 de Julio” pa¬ 
trullan toda la zona afectada. Una comisión de periodistas y universita¬ 
rios viajo ayer. Sobrevoló la aviación”)(8). Obviamente la decisión que 
se tomaría respondía a una crónica que circuló de “boca en boca” por la 
hoyada la tarde del anterior día. Crónica que daba indicios verosímiles 
de lo que estaba sucediendo en los alrededores de Pucarani y que tam¬ 
bién involucraba a miembros del blasón de carabineros. Si la crónica era 



5 









cierta, los indios ya habían sitiado Pucarani (Los Andes) y estarían enva¬ 
lentonándose, ingiriendo ingentes cantidades de alcohol y coca, para asal¬ 
tarla cuando caiga la noche. Y el “sitio” no había sido pacifico sino violen¬ 
to, pues una decena de carabineros había sido ejecutada por los amotinados 
mientras se “sitiaba” Pucarani (“El día de ayer la ciudad se vio alarmada 
con diversos rumores sobre la llamada sublevación indígena de Pucarani. 

Se decía que más de 20.000 indígenas se habían amotinado: que habían 
sido victimados diez carabineros y la capital de la provincia Los Andes se 
encontraba totalmente sitiada, temiéndose que fuese asaltada en la noche”) 
(9). La contundencia y la rapidez con la que se expandía el relato, sumada 
a su innegable verosimilitud, corroería la escaza paciencia de Vincenti, ra¬ 
zón por la que actuaría de inmediato, ya que su prestigio estaba enjuego. 

El 10 enero, Vincenti pidiendo apoyo de autoridades provinciales (sub pre¬ 
fectos) de Los Andes y Omasuyus y moviendo gran cantidad de recursos, 
sentenciaría corroborar los entredichos que lo tenían envuelto en dudas. 

Por la mañana la comisión encabezada por el sub-prefecto de Los Andes, 
custodiada por un tropel policial (“regimiento 21 de Julio”) (10) bajo órde¬ 
nes del Capitán José Duran Terrazas, escoltada desde el aire por la avia¬ 
ción del ejército y acompañada por periodistas y universitarios partía a co¬ 
munidades y haciendas. En una conferencia a medios locales con el propó¬ 
sito de detallar la operación, Vincenti informaría de los recursos (humanos 
y logísticos) dispuestos para repeler la sublevación. 

LA DIRECCIÓN GENERAL DE POLICIAS HA TOMADO 
MEDIDAS DE PREVISIÓN. FUERZAS DEL REGIMIENTO 
“21 DE JULIO” PATRULLAN TODA LA ZONA AFECTADA. 

UNA COMISION DE PERIODISTAS Y UNIVERSITARIOS 
VIAJO AYER. SOBREVOLO LA AVIACIÓN 

[•••I 

SE ENVIARON REFUERZOS- 

En previsión a que se cometan actos de violencia por parte de los 
indígenas que estarían instigados para una sublevación, la Dirección 
General de Policías ha enviado refuerzos a Laja, Pucarani, Aygachi 
y a Puerto Pérez, cubriendo toda la zona aproximadamente doscien¬ 
tos hombres del regimiento “21 de Julio”. 

[...] 

Aparte del viaje de refuerzos enviados a las intendencias, el día de 
ayer sobrevolaron sobre varias poblaciones y haciendas, aviones del 
ejército [...] A horas 10 de la mañana una comisión terrestre presidi¬ 
da por el Sub Prefecto de Los Andes salió en recorrido por Batallas 
y Puerto Pérez.(l 1) 

Las noticias se harían esperar, la comisión que partió en la mañana no se 
reportaba, aunque lo haría prontamente, pues debía apaciguar la pesadum¬ 
bre de la hoyada, al imaginarse que vecinos blancoides y mestizos, damas, 
curas, tinterillos, birlochas y patrones eran presa de la barbarie que segura¬ 
mente ya causaba estragos en Pucarani. Una conferencia de prensa que da¬ 
ría detalles de las indagaciones había sido planificada con anticipación, 
pidiéndose la asistencia de los medios de prensa a fin de que los matutinos 


inmediatamente, es decir el sábado (11 enero), informen los detalles 
brindados por la Dirección General de Policías, sustentados en los 
partes enviados por la comisión que ya habría inspeccionado Pucarani 
y corroborado tan alarmantes noticias circuladas en días previos. Para 
tranquilidad de la hoyada, dejando malparados los espíritus perturba¬ 
dos que visitaban a Vincenti, el Director General anunció: “No revis¬ 
te ninguna gravedad la sublevación de indígenas”. En Pucarani 
existía “tranquilidad absoluta”, en los últimos días no había ocurrido 
nada fuera del orden, ni se había realizado “sitio” alguno a la pobla¬ 
ción. La comisión encontró en 
absoluta calma a sus habitan¬ 
tes, aunque rumores malinten¬ 
cionadamente sembrados en la 
región, llegados hasta la ciu¬ 
dad, penetraron en su psique 
entusiasmándolos a 

“defenderse”, formando la 
“policía civil” de Pucarani 
(promovida por la Sociedad 
Rural Boliviana) para 
“mantener el orden” de dicha 
población. A fin de apaciguar 
un poco más las afecciones, la 
Dirección General de Policías, 
colaborada por la “policía ci¬ 
vil”, estableció un comando 
central en Pucarani (“En resu¬ 
men toda la zona se halla con¬ 
trolada contra posibles ataques, 
funcionando en Pucarani un comando central en el cual se centralizan 
informaciones”). La comisión por intermedio del Cap. Duran remitió 
un informe desde el cual Vincenti daba a conocer detalles de la llega¬ 
da de esta a Pucarani: 

TRANQUILIDAD EN PUCARANI 

La comisión indicada llego a Pucarani a horas 21, y contra¬ 
riamente a lo que se comentaba, se encontró absoluta calma 
en la población, donde las fuerzas de carabineros destacadas 
al mando del capitán José Duran Terrazas, habían tomado 
todas las medidas de seguridad aconsejables. Los pobladores, 
organizados con una policía civil armada, con un efectivo de 
más de cincuenta hombres, cooperaban a esta labor, a órde¬ 
nes del indicado oficial de carabineros.(12) 

Si bien en Pucarani había tranquilidad absoluta, en los alrededores la 
convivencia no había sido tan llevadera, según comentaban vecinos. 
En las haciendas, sus propietarios estaban al borde de la psicosis a 


¡NONOS COMAIS 
EL COCO! 



¡NO ME EDUQUÉIS! 

no necesito doctrinas 
ni elogios ni sanciones, 
pues prefiero tomar 
mis propias decisiones. 


6 









causa de que los indios estaban conspirando constantemente. En los últi¬ 
mos meses multitudes habían arribado en distintas oportunidades a los 
alrededores de pueblos y haciendas, se reunían en la penumbra de la no¬ 
che acompañados de fogatas y bebían ingentes cantidades de alcohol, 
masticaban coca y poco antes de la alborada salían en desfile, caravana o 
romería vociferando vítores a sus sindicatos. Si alguien molesto por no 
conciliar el sueño, pedía respeto del “sueño ajeno” a la muchedumbre, 
hacia mal, pues esta se desgañitaba en ultrajes, agravios, deshonras ade¬ 
más de amenazas, advertencias y amagos de linchamiento. Este ambiente 
adverso estaba extendido en haciendas y había obligado a que sus propie¬ 
tarios se refugien en Pucarani, como era el caso de una propietaria inno¬ 
minada, quien contó al Cap. Duran el mal rato que había pasado: 

Conversando con una vecina propietaria de las fincas de la región, 
supimos que el día jueves a horas 3 de la madrugada, fue desperta¬ 
da por un gran griterío de los indígenas que llevando dos banderas 
bolivianas vitoreaban a su sindicato. Cuando salió a verlos resultó 
insultada y amenazada, razón por la que tuvo que huir precipitada¬ 
mente a Pucarani. Calcula el número de indígenas en 4.000. (13) 

Entonces, no se materializó ningún “sitio” pero no se podía negar que las 
aglomeraciones de indios “lógicamente” alteraban a vecinos, razón por la 
que el Cap. Duran había decidido que el regimiento “21 de Julio”, acom¬ 
pañante de la comisión, se divida en fracciones para realizar los siguien¬ 
tes cometidos: inspeccionar minuciosamente haciendas y comunidades en 
Laja, Pucarani, Aygachi y Puerto Perez, investigar y tomar antecedentes, 
referencias y circunstancias que provocaban la sublevación, 
(prioritariamente) identificar “focos” de agitación y capturar a indios que 
azuzaban a sus pares (“comisiones destacadas se hallan patrullando con el 
objeto de recoger mayores datos sobre la sublevación y especialmente 
trataran de ubicar y apresar agitadores”)(14). Respecto al último cometi¬ 
do, la “policía civil” de Pucarani tenía marcados bajo “lista” a “elementos 
de raza indígena" que alteraban la convivencia. Obviamente dicha “lista” 
apuntaba a quienes desde mayo (1946) promovían la sindicalización res¬ 
paldada en organizaciones anarquistas de la ciudad, la mayoría llegaron a 
ser valiosos elementos con los que contó la Federación Agraria Departa¬ 
mental para ejecutar su proyecto educativo-sindical pero para la guardia 
civil eran agitadores de inclinación delincuencial que evadían sus cargas 
judiciales (“Se sabe que entre ellos figuran Hilario Yucra, Marcelino 
Quispe, principal instigador, Gregorio, Mauricio y Calixto Quispe. Todos 
ellos tienen pésimos antecedentes registrados ante autoridades judiciales 
que ordenaron su aprensión hace algún tiempo”)(15). Ya dividido el regi¬ 
miento “21 de Julio” se desparramaría por zonas pre-establecidos a fin de 
enviar constantemente informes. 


Descubriendo el origen de las “peligrosas convulsiones”. 

Un primer informe, concluía que la causa del descontento eran 
“divergencias de carácter político”, pues luego de la inspección se ha¬ 
cía inverosímil la sublevación y se informaba de un suceso “irrelevante 
y aislado”, calificado de amago de sublevación: agresiones entre colo¬ 
nos (“El Director General de Policías terminando la entrevista dijo que 
no había que temer nada ya que se trataba de divergencias políticas, 
entre colonos de dos haciendas, pero que se habían tomado las medidas 
de previsión posibles por si acaso los hechos se generaban en forma 

grave”)(16). El suceso 
“irrelevante y aislado” es de 
importancia para nuestro relato 
y tiene como “eje” a un lugar 
clave para las filiales anarcosin¬ 
dicalistas del altiplano(17), nos 
referimos a Aygachi. En Ayga¬ 
chi, conforme a documentos 
requisados por la policía se es¬ 
tableció la primera unión sindi¬ 
cal de labriegos el 11 de No¬ 
viembre (1946)(18). La fundación de la “Unión Sindical Labriegos” del 
cantón Aygachi o Ahigachi posibilitó la creación de un montón de sus 
pares en Omasuyus y Los Andes, afianzó el surgimiento de la Federa¬ 
ción Agraria Departamental y brindó algunos de los más activos miem¬ 
bros de las filiales anarquistas en el altiplano (Marcelino y Esteban 
Quispe Yucra, Cosme Oroche (Urocho), Juan Heredia, Manuel Condo- 
ri, Zenón Arias, Nicanos López e Hilarión Laura)(19). 

El informe (del Cap. Duran) tácitamente comunicaba de “actos de 
agresión” premeditados por fúerzas del latifundio contra colonos de 
Aygachi. Si bien, no se brinda más detalles de los que mencionaremos, 
intuimos que la agresión se originó por el disgusto de un político de la 
región que no recibió con agrado ni la sindicalización que había sido 
incitada a través “volantes sugestivos” (“En el cual se incita a los cam¬ 
pesinos a organizarse sindicalmente para conseguir garantías, escuelas 
y conquistas de orden social”)(20), ni la propaganda anarquista que in¬ 
vadió las haciendas los primeros días del año, escarneciendo el opti¬ 
mismo electoral (“frente al confucionismo causado por la demagógica 
de los políticos y la maquina electoral próxima a funcionar con toda su 
fuerza bestial, marca su posición con el objeto de exteriorizar su voz de 
condena ante el pueblo trabajador del país”)(21). Según informó (Cap. 
Duran), un potentado político de nombre Enrique Gutiérrez quien era 
propietario de fundos (entre ellos Gigachi), había fraguado agresiones a 



7 






colonos en complicidad con capataces (o administradores) de hacienda. El 
enlace para planificar las agresiones era realizado por uno de sus adminis¬ 
tradores (Rubín de Celis). De Celis R., de modo servil satisfacía los capri¬ 
chos del taimado político, agrupando colonos no sindicalizados para que 
propinasen tremendas palizas a los de Aygachi, que si estaban sindicaliza¬ 
dos. El móvil de la agresión (obviamente) era amedrentar y castigar a los 
colonos de Aygachi que habían traído exótica organización (sindicatos 
anarquistas) para confundir al indio que después de un periodo de desorden 
y manipulación política estaba retomando la faena agrícola. El informe po¬ 
licial daba los siguientes detalles: 

En primer lugar fuimos informados que el movimiento indígena ten¬ 
dría su origen en divergencias de carácter político, ya que los colonos 
de la hacienda Gigachi, propia del candidato Enrique Gutiérrez ha¬ 
brían dirigido sus ataques contra los colonos de Ajiachi (Aygachi). 

Según un parte recibido de la Prefectura del Departamento la agita¬ 
ción también había sido promovida por un Sr. Rubín de Celis en la 
finca Coropata que es vecina de la de Gigachi. Los partes recibidos 
hasta la fecha indican que no se han producido hechos de sangre y 
que resultaron contusos algunos indígenas que recibieron palizas de 
parte de los colonos de la finca administrada por Rubín de Celis.(22) 

Luego del primer despacho que comu¬ 
nicaba de la agresión que sufrieron los 
sindicalizados en Aygachi en manos de 
colonos mangoneados por administra¬ 
dores ladinos, el Cap. Duran delegará al 
Teniente Napoleón Tirado para que to¬ 
mase el mando de fracciones policiales 
que visiten otras haciendas y ejecuten lo 
que era menester (inspeccionar e inves¬ 
tigar que provocaban las “sublevación” 
e identificar focos de agitación y captu¬ 
rar agitadores). Con bastante diligencia, 
se conseguiría entrevistas con dirigentes 
del sindicato, resaltándose las dificulta¬ 
des enfrentadas (“La realidad de lo que 
acontece en Pucarani vista en el terreno. 
No se ha registrado ningún acto de vio¬ 
lencia y los dirigentes del sindicato de 
esa región se entrevistaron el día de hoy 
con las autoridades”)(23), pues, téngase en cuenta, que la psicosis, excesos 
de nerviosidad y falsas alarmas estaban transformándose en actos bélicos 
(“Policía civil” en Pucarani, tramoyas de Gutiérrez y De Celis, masiva pre¬ 
sencia de vehículos y policías y aviación del ejército sobrevolando). Cumu¬ 
lo de violencia que tuvo sus secuelas, ya que los indios, “lógicamente” te¬ 



merosos, huían al divisar las patrullas, agolpándose y mimetizándose 
en serranías, dejando restos materiales propicios a la especulación. 
Sobre las dificultades enfrentadas el Tte. Napoleón T. y del hallazgo 
de “objetos” óptimos para la especulación, se informaría: 

Durante el día se habían hecho algunos patrullajes por las 
proximidades. Los indígenas ante la presencia de la tropa, 
como acostumbran, huyeron de sus casas. En algunos lugares 
donde se realizaban reuniones de indígenas, se encontraron 
colillas de cigarrillos “Chasqui” de fabricación orureña, que 
hace pensar que fueron suministrados de un mercado distinto 
al de La Paz. (24) 

A consecuencia del contacto que tomaría el Tte. Napoleón Tirado con 
delegados sindicales en Aygachi y Puerto Perez, este recalcaría que no 
revestía gravedad la sublevación (“Los partes recibidos de Aygachi, 
Puerto Perez y otras po¬ 
blaciones, hacen saber 
que no se ha registrado 
ninguna novedad y que 
no hay el anunciado pe¬ 
ligro de un asalto a la 
capital de la provincia, 
pues los indígenas no 
parecen decididos a 
ello”)(25), y comunicaba el verdadero propósito de las aglomeracio¬ 
nes que ocasionaron la hipótesis de que los indios estaban en franca 
sublevación. El origen de todo era la efectiva y dinámica sindicaliza- 
ción. Sin duda las noticias alarmantes que asfixiaron a Vincenti 
serían el detonante para la inspección de haciendas y comunidades e 
indudablemente también Vincenti encomendó investigar la participa¬ 
ción de miembros del MNR-RADEPA en el movimiento, pues rumo¬ 
res vinculaban a la Federación Agraria Departamental con dicho parti¬ 
do. No obstante, la entrevista que había realizado Tte. Napoleón T. a 
los sindicatos en Los Andes resaltaría las cualidades de un movimien¬ 
to autónomo, destacando la claridad con que se concebían reivindica¬ 
ciones y demandas y rechazando todos los rumores malintencionados, 
pues cuando se entrevistó con dirigentes estos abordaron temas de im¬ 
portancia para su actividad sindical: reconocer la personería jurídica 
del Sindicato de Campesinos o Unión Sindical de Labriegos 
(provincia Los Andes), satisfacer la necesidad de fundar escuelas para 
los hijos de colonos (proyecto primordial de la Federación Agraria 
Departamental), en tomo a lo mencionado: 

Una de las patrullas, comandada por el Tte. Napoleón Tirado 
[...] alcanzó a tomar contacto con un grupo de los amotinados, 
cuyos cabecillas explicaron que su movimiento obedecía al 
deseo de que sean atendidos sus pedidos de fundar escuelas 


f 

Se tiene que dejar que el niño, esté donde esté, 

* 

consuma sinceramente sus deseos. 

; 

A r- 

(Francisco Ferrer Guardia) 


akifrases.com 


8 








para sus hijos y de reconocer la personería del Sindicato de Campe¬ 
sinos de la Provincia Los Andes. Al efecto entregaron un oficio, con 
membrete del indicado sindicato y redactado por los mismos indíge¬ 
nas, en el cual expresaban tales solicitudes aparte de otras relaciona¬ 
das con el pongueaje y cuestiones análogas”. (26) 

En días posteriores, las fracciones seguirán reportándose a medida en que 
visiten haciendas y comunidades de la provincia Los Andes. Las recurren¬ 
tes pesquisas darán como resultado respuestas similares, sin embargo noti¬ 
cias alarmantes comenzaron a avivarse nuevamente mientras las fracciones 
visitaban la región. Así ocurriría el sábado (11 enero), aquel día el Cap. 
Duran había retomado el mando con el objetivo de que amotinados sigan 
“exponiendo sus razones” y en visita a Karapata tropezaría una vez más 
con la desesperada huida de los indios que al divisarlos en sus parajes, tre¬ 
paron a las alturas. Después de varios intentos el Cap. Duran se contactaría 
con “cabecillas”, instaurándose el compromiso de “mantener el orden y el 
respeto a las autoridades, a cambio de que se obedezcan sus pedidos”. (27) 

En la oportunidad dirigentes sindicales 
en la hacienda Karapata entregarían un 
“petitorio” al Cap. Duran, y recurrien¬ 
do a su predisposición pedirían que 
este haga participe de dicho “petitorio” 
a Tomas Monje G. y la Junta de Go¬ 
bierno, para que estén informados de 
cuáles eran los motivos de la sindicali- 
zación. La unión sindical en Karapata 
entregaría un oficio que reunía “puntos 
principales” en los que el sindicato 
solicitaba apoyo a fin de coadyuvar a 
un proceso de sindicalización recono¬ 
cido por el gobierno y aprovechando 
denunciaría los abusos y la vulnera¬ 
ción de disposiciones vigentes en las 
que incurrían los patrones. A causa de 
la “revolución popular” (21 Julio), estos desconocían las normativas que 
favorecían a los indios y hasta la fecha en que fue entregado el “petitorio” 
los propietarios no habían creado una sola escuela en la provincia, des¬ 
oyendo el Decreto Supremo 00320 (15 de Mayo-1945) promulgado por 
Villarroel y Paz Estenssoro que los obligaba a implementar escuelas para 
la educación de los hijos de colonos y, peor aún, no solo no levantaban 
escuelas, también obstaculizaban y amedrentaban la iniciativa de los pro¬ 
pios colonos para resolver la ausencia de estas, así se lo comunicarían al 
Cap. Duran. 



Los colonos en Karapata denunciaron la “conducta” del patrón de ha¬ 
cienda (Luis Aliaga), quien se oponía al funcionamiento de la escuela 
que habían levantado los sindicalizados y además propinaba “malos 
tratos” porque la Unión Sindical de Labriegos Los Andes había resuel¬ 
to prontamente la carencia de una escuela con fondos auto-gestionados, 
iniciativa que encolerizó a Aliaga (“Tercero, que se les proteja contra 
el abuso de determinados patrones, entre los cuales se cita a un señor 
Aliaga, cuya oposición al funcionamiento de escuelas y cuya conducta 
para con sus colonos, a los que da malos tratos, han violentado a los 
campesinos”)(28). Además de las denuncias por “malos tratos”, el 
“petitorio” interpelaba al gobierno, reclamándole una efectiva e inme¬ 
diata actuación en el problema educativo, pues era menester formar 
“núcleos escolares” que coadyuven a “culturizar a la clase indíge¬ 
na” (“Primero, que se formen escuelas para la culturización de la clase 
indígena”)(29). Además de lo mencionado, se pedía el reconocimiento 
de la “personería jurídica” del sindicato para que desarrollen sus activi¬ 
dades sin el impedimento de ser acusados de sublevación (“Segundo, 
que se autorice la organización del Sindicato de Labradores y se les 
reconozca personería jurídica”)(30). El informe dado Vincenti, sobre el 
“petitorio” que había recibido el Cap. Duran de manos de la unión sin¬ 
dical, detallaba: 

PETITORIO AL GOBIERNO 

A tiempo de realizar las conversaciones a las que hemos hecho 
referencia, los jefes del movimiento han entregado un oficio 
para la Junta de Gobierno, en el cual solicitan que se atiendan, 
entre otros, los siguientes puntos principales: Primero, que se 
formen escuelas para la culturización de la clase indígena. Se¬ 
gundo, que se autorice la organización del Sindicato de Labra¬ 
dores y se les reconozca personería jurídica. Tercero, que se les 
proteja contra el abuso de determinados patrones, entre los 
cuales se cita a un señor Aliaga, cuya oposición al funciona¬ 
miento de escuelas y cuya conducta para con sus colonos, a los 
que da malos tratos, han violentado a los campesinos.(31) 


La predisposición de ambos, policías inclinados a establecer espacios 
de diálogo y colonos manifestándose, encauzaría a la solución propicia 
e inmediata de los entredichos, como lo manifestaron los medios de 
prensa: “Tiende a solucionarse satisfactoriamente el amago de altera¬ 
ción en la Prov. Los Andes”(32), y estimaba un ánimo esperanzador y 
tranquilizador como se observa en los informes: 

El día de ayer desde primeras horas de la mañana. Salieron de 
Pucarani patrullas a las fincas y estadías cuyos labradores se 
encontraban comprometidos en el movimiento, con la misión 
expresa de que expusiesen sus razones. Al aproximarse las 
patrullas, de un modo general se escondían los campesinos, 
huyendo a las serranías y sólo después de reiteradas tentativas, 


9 



el Cap. Duran, al cual acompañaron dos periodistas y las autorida¬ 
des principales de Pucarani, alcanzaron a tomar contacto con los 
cabecillas de Carapata y de otras haciendas y comunidades, con los 
cuales se conversó por grupos, hasta llevarles el convencimiento de 
que era necesario solucionar el asunto por vías pacíficas. (33) 



Respecto al petitorio presentado 
por la Unión Sindical Labriegos 
“Los Andes” en Karapata, este 
fue de conocimiento del Ministro 
de Educación, Bellas Artes y 
Asuntos Indígenas (Dr. Manuel 
Elias Paredes), quien con sorpre¬ 
sa tomaría inmediatamente una 
decisión. Ni bien el comunicado 
llegó a su despacho, informando 
que colonos levantaron una escuela y que al encargado de la comisión le 
habían expresado sus ganas de instruirse y la urgencia de fundar más es¬ 
cuelas para la “culturización de la clase indígena”. El lunes 12 (enero) 
Elias P. ordenaría la creación de una comisión presidida por Toribio Clau- 
re (profesor que desplegaba actividades de promoción de la educación ru¬ 
ral) para evaluar el estado de las escuelas, planificar la construir de algu¬ 
nas escuelas más y elaborar un informe de las iniciativas educativas que 
estaban emergiendo en alrededores de Pucarani. 


Este texto es un pedazo de un trabajo historiográfico, Esbozos de pedago¬ 
gía libertaria en las haciendas del altiplano (1946-1947), el cual continua 
con la visita de la comisión del Ministro de Educación, Bellas Artes y 
Asuntos Indígenas a la escuela que la Unión Sindical de Labriegos Los 
Andes había creado en la hacienda Karapata, esperamos que prontamente 
esbozos de pedagogía libertaria esté listo para hacer parte de las refle¬ 
xiones en tomo al movimiento anarquista en Bolivia 



(1) Presidente transitorio de la República de Bolivia entre el 17 de Agosto de 
1946 y el 19 de Marzo de 1947. 


(2) En mayo de 1946 la “plenaria anarquista” acordó acreditar una delegación 
encabezada por Marcelino Llanque para llevar el sindicalismo libertario al campe¬ 
sinado de todo el país, dicha aspiración se restringió en comunidades y haciendas 
de La Paz. La propagación anarquista se dará por intermedio del Núcleo de Capa¬ 
citación Sindical, la particularidad de la capación libertaria será la yunta sindicato- 
escuela la cual coligó trabajo comunitario y auto-gestión libertaria construyendo 
un proyecto educativo sobresaliente (“51 escuelas”) sostenido en una pedagogía 
anarquista, acción directa del sindicato e iniciativa educativa. 


(3) Informe del Comandante de la Fracción del “Regimiento 21 de Julio” enviada a Pucara¬ 
ni. (Cap. Duran) La Razón, Domingo 12 de Enero de 1947, Página 4 


(4) Capitán Issac Vincenti, fue designado director de la “Dirección General de Policías” 
luego del colgamiento de Villarroel el 21 de Julio (1946). 


(5) A partir de las denuncias de supuesta “subversión del orden instituido” en Pacajes, el 16 
de diciembre (1946) en la hacienda Topohoco se iniciaba una secuencia de eventos catas¬ 
tróficos, derivados del momento de fortalecimiento de la hacienda ante la amenaza de diso¬ 
lución del pongueaje (“los intentos de sindicalización en el agro y la resistencia a los exce¬ 
sos del gamonalismo y de las autoridades fueron violenta y despiadadamente aplastadas”). 
Aquel día bajo la excusa de que en Topohoco propietarios estaban siendo amedrentados por 
sindicatos, Tomas Monje Gutiérrez ordenó a la Dirección General de Policías el envío de 
un “piquete de carabineros”. A su llegada el piquete exhortaría a los subversivos a que res¬ 
peten el “orden público” (la constitución negaba la sindicalización campesina), y estos 
responderían “con alevosía”, pues entretanto el piquete realizaba un patrullaje de 
“inspección y vigilancia” fue “atacado por un crecido número de indígenas”, teniéndose 
que “lamentar” la muerte de un carabinero y dos gravemente heridos. El acto fue calificado 
de “criminal”, enfatizándose en la agudeza “heroica e idónea” con la que había actuado la 
policía, ya que ante la agresión los carabineros realizaron disparos para contener la subver¬ 
sión. A los pocos días (22 de Diciembre) y mientras los delegados de las distintas uniones 
sindicales adheridas a las federaciones anarquistas (F.O.F., F.O.L., F.A.D.) manifestaban su 
apoyo común a la emergente Federación Agraria Departamental, los representantes de sin¬ 
dicatos labriegos o “delegados campesinos”, informarán que el 16 de diciembre los sindica- 
lizados en Topohoco habían sido víctimas de una “masacre”. El acto que había sido narrado 
como “heroico e idóneo” fue desmontado, dándose detalles pormenorizados de los sucesos 
de aquel día. 


10 











(6) “El 5 de enero debía producirse una sublevación general de indígenas en el altiplano paceño, 
pero no se produjo debido a la presencia de las fuerzas armadas” (Choque, 2012, 163-164). 

(7) La Razón, Sábado 11 de Enero de 1947, Pág. 3. 

(8) Ibíd. 


(9) La Razón, Sábado 11 de Enero de 1947, Pág. 5. 

(10) El Regimiento 21 Julio llegó a ser una fuerza represiva adiestrada en aplacar las su¬ 
puestas sublevaciones indígenas asimismo las destrezas represivas que eran aplicadas por 
este regimiento impulsaron a Hertzog a crear la denominada Policía Rural: “Que, se ha 
hecho necesario crear un organismo que colabore de manera eficaz a los Brigadas Departa¬ 
mentales de Policías en el mantenimiento del orden y la tranquilidad de las poblaciones 
rurales”. “El gobierno restaurador del 21 de Julio, no encontró suficientes fiierzas para 
aplastar el movimiento indígena [...] Las alteraciones al orden público producidas en el 
campo, han determinado al Poder Ejecutivo crear una policía especialmente encargada de 
prevenir disturbios y garantizar en forma efectiva la tranquilidad de sus pobladores. La 
Policía Rural ha sido creada mediante decreto de 22 de Junio último con 300 plazas de 
acuerdo al plan elaborado por la Dirección General de Policías” (DECRETO SUPREMO 
N° 849, 22-08-1947. Mensaje al Congreso Dr. Enrique Hertzog). 

(11) Informe del Director General de Policías (Issac Vincenti) (La Razón, Sábado 11 de 
Enero de 1947, Pág. 3. 

(12) Ibíd. 

(13) Ibíd. 

(14) Ibíd. 

(15) Ibíd. 

(16) Informe del Director General de Policías (Issac Vincenti), entrevista a los medios de prensa 
(La Razón, Sábado 11 de Enero de 1947, Pág. 3). 

(17) En mayo de 1946 la “plenaria anarquista” acordó acreditar una delegación encabezada por 
Marcelino Llanque para llevar el sindicalismo libertario al campesinado de todo el país, dicha 
aspiración se restringió en comunidades y haciendas de La Paz. La propagación anarquista se 
dará por intermedio del Núcleo de Capacitación Sindical, la particularidad de la capación liber¬ 
taria será la yunta sindicato-escuela la cual coligó trabajo comunitario y auto-gestión libertaria 
construyendo un proyecto educativo sobresaliente (“51 escuelas”) sostenido en una pedagogía 


(18) “Entre los documentos secuestrados a algunos indígenas se ha encontrado el acta de fúnda- 
ción de la Unión Sindical de Labriegos del Cantón Aygachi, que lleva fecha 11 de noviembre 
de 1946 y está escrita, en castellano defectuoso, en un papel membretado en imprenta con un 
sello que aparece al pie y dice: “Miembros del Consejo Sindical de la Provincia- 
Pucarani” (Informe del Cap. Duran). La Razón, Domingo 12 de Enero de 1947, Página 4. 

( 19) Se hace mención a estos colonos pues sus nombres aparecen entre los que firman el 
“Pacto Solidario en la Lucha”, así como parte de la mesa directiva “Consejo Sindical de la 
Provincia-Pucarani” y obviamente en el acta de fúndación de la Unión Sindical Labriegos del 
cantón Aygachi. Federación, Consejo Sindical y Unión Sindical son los tres niveles a través de 
los cuales estaban organizados los colonos que se habían afiliado al sindicalismo libertario en 
haciendas y comunidades de las provincias de La Paz. 


(20) La Razón, Domingo 12 de Enero de 1947, Página 4. 

(21) MANIFIESTO de la Federación Obrera Local, adherida a la A.C.A.T. y filial de la A.I.T. 
“Se Dirige al Pueblo Productor de Bolivia” (La Paz, Enero 2 de 1947). 

(22) Informe del Comandante de la Fracción del “Regimiento 21 de Julio” enviada a Pucarani. 

(23) La Razón, Sábado 11 de Enero de 1947, Pág. 5. 

(24) Ibíd. 

(25) Ibíd. 

(26) Ibíd. 

(27) La Razón, Domingo 12 de Enero de 1947, Página 4. 

(28) La Razón, Domingo 12 de Enero de 1947, Página 4. 

(29) Ibíd. 

(30) Ibíd. 

(31) La Razón, Domingo 12 de Enero de 1947, Página 4. 

(32) Ibíd. 

(33) Ibíd. 



11 






















Biblioteca Cesáreo Carriles invita a !a 

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PACTO FEDERAL EN BOLMA” 

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INDIVIDUALISMO EN COCHABAMBA 

Carlos Crespo Flores 

Para los cuates de siempre, una verdadera “sociedad de egoístas ” 


Introducción 

Estas líneas son resultado de provoca¬ 
ciones de dos compañer@s de la movi¬ 
da libertaria en el país. Por un lado, el 
historiador Nivardo Rodríguez, en su 
estudio sobre el pensamiento de Cesᬠ
reo Capriles y del "joven" Gustavo Na¬ 
varro, conocido también como Tristán 
Maroff, evidencia la existencia un pen¬ 
samiento anarco individualista en Boli- 
via, como corriente ideológica desde 
fines del Siglo XIX (Rodríguez Ley- 
tón, 2014). 



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MARIA LUISA SOUK 
VIRGINIA AYLLÓW 
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MARCELO VALERO 


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Casa de "Las Flaviadas" 
Av. Ecuador *2448 Sopocachi. 


Por otro lado, el año 2010 Silvia Rive -1 
ra Cusicanqui, en una charlita en un 
centro social libertario local, afirmaba 
la importancia de recuperar la tradición individualista cochabambina, 
pues es una matriz de la identidad “chix’i”; y Cesáreo Capriles seria 
parte de esta vertiente individualista: 

"Eso es precisamente lo ch’ixi en un colectivo como el nues¬ 
tro; sólo se puede hacer comunidad cuando hay un pleno res¬ 
peto y reconocimiento a la individualidad, y esa dualidad entre 
comunidad e individuo nos la dan nuestros abuelos anarcos, 
por un lado está el individualismo k’óchala, digno de mejor 
suerte, porque en manos del García Linera se vuelve puro om¬ 
bligo y ego, y por otro lado está el comunitarismo aimara .” 


Una pregunta, luego de "cagar de risa" con la definición del guerrillero 
sociólogo venido a vicepresidente, es: existe realmente una matriz in¬ 
dividualista de arista libertaria, en el pensamiento del valle cochabam- 
bino? Quienes son sus representantes? Cuáles son los patrones en su 
pensamiento y práctica que los conectan? 


El presente texto pretende responder a estas preguntas, de manera pre¬ 
liminar. Agradezco a QK, Ricardo, Loro y a mis compañer@s del gru¬ 
po de economía social de la UMSS, por haberme escuchado y ayudado 
a construir el argumento. 


12 


















El panteón individualista cochabambino 


Afirmo que existe esta tradición individualista, tiene sus dignos exponentes, 
y propongo una lista preliminar que debe ser ampliada, más aun, cada uno 
puede tener la suya: el poeta Man Césped, la poetisa y educadora Adela 
Zamudio, el ensayista Cesáreo Capriles, contemporáneamente el ensayista 
y crítico cultural Jorge Zavala, el poeta Alvaro Ántezana y el escritor Clau¬ 
dio Ferrufino. Asimismo, deseo incluir en esta lista al actor de teatro y diri¬ 
gente sindical Líber Forti durante su estancia cochabambina, y al cuentista 

Víctor Hugo Viscarra "k'ochala", en su momento de 
residencia en los submundos del valle cochabam¬ 
bino. Finalmente, no debo olvidar en esta lista al 
ácrata local Soñador Social aka Néstor el Negro. 

El individualismo cochabambino, es un particularis¬ 
mo local? Es un tema a estudiar, pero una pauta 
puede ser la existencia de una historia larga de for¬ 
mas económicas independientes que se expandieron 
en el valle cochabambino desde la Colonia: artesa- 
¡ nos, comerciantes, chicheras, y pequeños producto- 
| res independientes (los “piqueros”), sujetos que ca¬ 
recían de jefe, o tenían su pequeño emprendimiento 
autónomo. En el caso de la piquería, existía una larga historia de indígenas 
y mestizos que no tenían patrón, por tanto tenían un sentido de la autono¬ 
mía e independencia profundo. Este hecho va conectado con otro fenómeno 
particular valluno: el rápido mestizaje en relación a las regiones del alti¬ 
plano. 



En la lista propuesta hay un vacío en el 
periodo e los 40’s-50’s: no encuentro 
figuras de un pensamiento individualis¬ 
ta, hecho que atribuyo a la hegemonía 
paulatina de ideologías autoritarias en el 
escenario intelectual del valle, particu¬ 
larmente el marxismo y el nacionalismo 
revolucionario. De hecho, buena parte 
de los liderazgos movimientistas y co¬ 
munistas son cochabambinos. 



Finalmente, todos los señalados en la lista a partir de los 60’s son amigos y/ 


o compañeros, con quienes he interactuado y compartido en diversos 
momentos, por tanto los he conocido en sus prácticas diarias. 

Rasgos del individualismo cochabambino 

Veamos las pautas que conectan a los escritores señalados 

Todos ellos han sido férreos defensores de su autonomía de pensamien¬ 
to y prácticas, frente a todo tipo de poder y autoritarismo, sea de origen 
terrenal o espiritual; Cesáreo Capriles exclamaba “¿Por qué, pues, no 
se puede hablar contra la patria? ¿Hay alguna razón para que quien no 
cree en ella subordine su pensamiento al de los que en ella creen?”. 
Más que antiestatalistas, que también lo son la mayoría, son autonomis¬ 
tas; protegen férreamente su independencia y dominio de sus interac¬ 
ciones. La Adela defendiendo intransigentemente a la mujer frente al 
cura Pierini, Cesáreo en su lucha desigual contra la Guerra del Chaco, o 
la oposición abierta e intransigente de Claudio al gobierno de Evo Mo¬ 
rales. En general, en estos intelectuales se evidencia un deseo de no 
participar de secta, grupo o partido, aunque en casos hayan sido mili¬ 
tantes (Man Césped fue parlamentario liberal tres periodos). 

Otro rasgo que conecta al individualismo cochabambino es que no fue¬ 
ron influidos por ideologías autoritarias y estadocéntricas, como el 
marxismo, nacionalismo o fascismo. Por el contrario, han sido duros 
críticos o irónicos de estas nuevas formas de religión secularizada. 
“George” Zabala se formó en la tradición anglosajona, por tanto no re¬ 
cibió el látigo del marxismo que recibieron los intelectuales de su gene¬ 
ración (60’s), y por el contrario, se acercó al anarquismo, como se evi¬ 
dencia en los ensayos de su libro “Exorcismos” (1971). Capriles, Ferru¬ 
fino, Soñador Social, Forti, Antezana, el Viscarra “valluno”, bebieron 
del pensamiento y sentimiento ácrata local. Eran anti militaristas en las 
dictaduras, y tampoco se dejaron seducir por el nacionalismo revolu¬ 
cionario. 

Son críticos de la política, pues 
vienen de una vena artística. Lí¬ 
ber Forti decía “La política es 
para los ‘chantas’.... los poderes 
(económicos, políticos, persona¬ 
les) CHANTIFICAN a los 
‘chantas y a los todavía no. Lo 
que tenemos para combatir a la 
CHANTUM SPECIES, es RE¬ 
SISTIR AL PODER de los PO- 



13 






DERES, de todo peso y tamaño” (Derpic, 2015:571-72). Su individualismo 
es estético principalmente, aunque también son testigos de la época y lo 
retratan en sus textos, en diversas formas de expresar su forma de ser. Un 
personaje niño, de origen pobre, en un cuento de Zamudio, le pregunta a su 
abuela: “Por qué otros tiene todo y yo no tengo nada. Por qué hay señoras 
ociosas que van a la iglesia bien vestidas y tú trabajas todo el día y no tie¬ 
nes un manto decente...” (Zamudio, 
2013:222). Por su parte Zavala afirma “el ar¬ 
tista no necesita premios, solo la sociedad ne¬ 
cesita premiarlo para justificar la indigencia 
imaginativa de sus anónimas audiencias adic¬ 
tas” (Zabala, 1971:9-10). 

Una postura anticlerical, diversa en sus expre¬ 
siones, intensidad y matices discursivos. El 
ateísmo anticlerical de Cesáreo Capriles, pa¬ 
sando por el panteísmo de Man Césped, el 
paganismo de Ferrufino o Antezana, el agnos¬ 
ticismo de Zavala o el cristianismo individual 
de Zamudio. La Adela, en uno de sus cuentos 
se cuestiona: “No comprendo la bondad de un 
Dios que va aumentando de día en día el peso con que carga nuestros bue¬ 
nos propósitos sin cuidarse de ver hasta qué punto podrá soportarlos una 
débil criatura” (Zamudio, 2013:211). A pesar de ello, en general les fascina 
la religiosidad popular e indígena, las fiestas del valle, en casos llegando a 
ser partícipes de ella. A pesar de los orígenes “k’aras” de Césped, Zamu¬ 
dio, Capriles, Zabala, Ferrufino o Forti, estos fueron abiertos a la otredad 
indígena y a la chola/mestiza. 

Hablan desde lo local, a pesar de ser universales. Escriben conscientes y 
aman la bioregión donde viven: el valle y las montañas que la rodean. Co¬ 
nocen la ciudad, el paisaje rural y sus habitantes, lo idealizan, o es el fondo 
y forma de sus escritos. Zamudio hace verdaderas etnografías de las elites 
hacendales de la época, bajo el fondo de la campiña. Esta relación con el 
entorno hace que muchos de ellos sean sensibles a la naturaleza, como el 
panteísmo de Man Césped, quien escribió “Madre Naturaleza: vuélveme 
árbol” (Césped, 191987:90), y a quien los vecinos “le oían hablar a sus flo¬ 
res en voz alta y el extraño monólogo ya no les llamaba la aten¬ 
ción” (Baptista Gumucio, 1979:68) o ecologistas, como Zavala quien fir¬ 
maba como Jorge Agrícola en su columna periodística. Antezana, por su 
parte, se lamenta: “Mudas, flora y fauna desaparecen/con la permanencia 
suicida/del opaco corazón de los hombres” (Antezana, 1991-92:4). Asimis¬ 
mo, los paisajes vallunos de los textos de Ferrufino (un gran conocedor de 



la ciudad de Cochabamba y sus (sub)mundos), por ejemplo describien¬ 
do Molle Molle (El Paso) a principios de los 80’s: “Rumor de agua en 
los oídos y una hilera de ceibos despampanantes de rojo en 
flor” (Ferrufino, 2013:1679). En el mismo sentido, Zamudio descri¬ 
biendo una huerta Cala Caleña de principios del S XX: “un poético lu¬ 
gareño en que el murmullo airullador de un arroyuelo se mezclaba al 
cuchicheo de las aves y los rumores de la brisa” (Zamudio, 2013:116). 
El mismo Victo Hugo Viscarra, paceño de cepa, ubica a Dios en el va¬ 
lle de Cochabamba en una escena de la Creación: “Una tarde, él (Dios) 
estaba paseando por un vallecito -donde en la actualidad queda Cocha- 
bamba- sintiendo cómo el aire le humedecía los pensamientos y el can¬ 
to de las aves le alegraba el espíritu. Al doblar una esquina se encontró 
conmigo...” (Viscarra, 2007) 

Tienen un comportamiento y estética original o diferente al común, ex¬ 
presión de su independencia de espíritu. Ellos mismos son el mensaje 
individualista, por sus formas, actitudes y gestos. Man Césped camina¬ 
ba con su bastón de caballero por las plazas de la ciudad de Cochabam¬ 
ba “para saludar a pinos y eucaliptos en la Av. Ballivian, o a los álamos 
carolinos de la Pla¬ 
zuela Co¬ 

lón...” (Baptista Gu¬ 
mucio, 1979:68). El 
estilo de hablar, ges¬ 
ticular, vestir, hicie¬ 
ron que Jorge Zabala 
sea conocido como 
el “Loco” Zabala. 

Claudio Ferrufino es 
el emblema de los 
intelectuales cocha- 
bambinos que hizo 
del submundo urbano su hábitat, junto a sus amigos y amantes, conver¬ 
tido luego en literatura, amigo de Víctor Hugo Viscarra, otro que pro¬ 
movió las incursiones de la clase media cochabambina “progre” a los 
alcoholes de San Antonio, a principios de los 80’s. Antezana, justo en 
este periodo, fue uno de los primeros escritores en Cochabamba que 
auto editaba sus libros de poemas, constituyendo cada uno de ellos una 
pequeña obra de arte en sí misma. Mientras, a la Adela Zamudio la 
veían como una vieja loca algunos círculos de la elite local, porque se 
peleaba con los curas y reafirmaba la independencia de la mujer. 

Finalmente, la mayoría vienen de sectores de elite de la ciudad, sean 



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hacendados, clase media, aunque ello no significa que hayan vivido en la 
abundancia, tanto que varios de ellos murieron en la miseria y/o el olvido 
(Césped, Zamudio, Zavala, Antezana, Viscarra). 


A manera de corolario 

El anarquismo boliviano y en general el pensa¬ 
miento libertario se enriquecerá reconociendo 
esta tradición, este otro brazo de la tradición li¬ 
bertaria: el individualismo. 

BIBLIOGRAFIA 

Antezana Juárez, Alvaro (1991-92) El Mar inte¬ 
rior. Cochabamba: Editorial Abya Yala. 36 pp. 

Baptista Gumucio, Mariano (1979) Madre natu¬ 
raleza vuélveme árbol. Vida y pensamiento de 
Man Césped. La Paz: Editorial Última Hora. 

329 pp. 

Césped, Man (1987) Sol y Horizontes. Símbolos Profanos. La Paz: Edito¬ 
rial Puerta del Sol. 95 pp. 

Derpic Salazar, Gisela (2015) En Liber-tad. Charlas con aquel que está 
aquí. La Paz: Editorial El Cuervo. 616 pp. 

Ferrufino Coqueugniot, Claudio (2013) Muerta ciudad viva. Santa Cruz de 
la Sierra: El País. 208 pp. 

Rodríguez, Leytón, Nivardo (2014) Un anarquismo singular. Gustavo A. 
Navarro-Cesáreo Capriles. Sucre: ABNB. 348 pp. 

Rodríguez García, Huáscar (2012) La choledad antiestatal. El anarcosindi¬ 
calismo en el movimiento obrero boliviano (1912-1965). La Paz: Muela 
del Diablo Editores.367 pp. 

Viscarra, Víctor Hugo (2001) Alcoholatum Y Otros Drinks. Crónicas para 
gatos y pelagatos. La Paz: Editorial Correveidile. 120 pp. 

Zabala, Jorge (1971) Exorcismos. La Paz: Ediciones Camarlingui. 90 pp. 
Zabala, Jorge (1995) Hojas del adivino. La Paz: Plural Editores. 155 pp. 
Zamudio, Adela (2013) Cuentos. La Paz: Plural Editores. 



PAIS DE DECEPCIONES QUE SE LAYAN EN ALCOHOL 


(1) Sobre el individualismo de Cesáreo Capriles, ver Rodríguez García, 2012. 


(2) Se refiere al colectivo del mismo nombre que gestiona un centro social en la 
ciudad de La Paz, de la cual Silvia es parte. 


(3) Víctor Hugo reconoció que muchas vivencias, luego convertidas en literatura, 
sucedieron en Cochabamba. 


(4) Ampliando la lista, amigos me sugerían, por ejemplo incluir, al botánico Martín 
Cárdenas por su autodidactismo, el escritor Juan Cristóbal Maclean, o el nómada 
ciclista Ricardo Eid. 

(5) Extraído de http://victorhugoviscarra.blogspot.com/ (Ingreso el 19 Sep¬ 
tiembre, 2015) 



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POEMA ANARQUISTA SIN TITULO (1988) 

John Cage 

No necesitamos al gobierno 
necesitamos servicios. 

Aire, agua, energía, 

medios de transporte y de comunicación, 
comida y refugio 

No tenemos la necesidad de cordilleras imaginarias 
entre naciones separadas. 

Podemos hacer túneles a través de las reales. 

Tampoco tenemos necesidad alguna de la continua división de la gente 
entre quienes tienen lo que necesitan y quienes no. 

Füller y Marshall McLuhan 
sabían, además 

que el trabajo ahora es obsoleto. 

Hemos inventado máquinas para hacerlo por nosotros. 

Ahora que no tenemos ninguna necesidad de hacer algo 
¿Qué haremos? 

Mirando el mapa mundial geodésico de Fuller 
vemos que la Tierra es una sola isla, Oahu. 

Debemos dar a todas las personas todo lo que ellos necesitan para vivir 
en la forma que ellos deseen. 

Nuestras leyes actuales protegen al rico del pobre. 

Si es que tiene que haber leyes, necesitamos aquellas que 
comiencen con la aceptación de la pobreza como una forma de vida. 
Debemos hacer un mundo seguro para los pobres 
sin depender de los gobiernos. 


K 


4 


P 

c 

C 

o 


john cage 


LA NOCION DE TRABAJO EN EL CRISTIANISMO 


La concepción del hombre como “amo y señor del universo” solo es 
posible con una noción del trabajo como constitutivo al hombre, con¬ 
dena de la cual no es posible huir; en el Génesis Dios establece el casti¬ 
go a Adán por desobedecer: “Por haber escuchado la voz de tu mujer y 
comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el 
suelo por tu causa: con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de 
tu vida” (Génesis, 2:17). El trabajo es una condena por haber pecado. 
Más aún, el trabajo para el cristianismo constituye el fundamento de lo 
social: “Además, cuando estábamos entre vosotros os mandábamos 
esto: si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma” (II Tesalonicen- 
ses, 3:10). 

Estamos en los prolegómenos de la disciplinización del trabajo, llevado 
hasta sus últimas consecuencias posteriormente en los países del 

desde sus inicios ha reforzándo¬ 
la “vacilante laboriosidad” y 
“•falta de amor al trabajo” de 
los hombres. 

Posteriormente, durante el me¬ 
dioevo, se profundiza y alienta 
el trabajo como único medio de 
salvación. El frontis del monas¬ 
terio de Monte Casino, el pri¬ 
mero de la cristiandad occiden¬ 
tal (519 DC), tenía un letrero 
que decía “ Ora et Labora \ su 
fundador, San Benito, condenaba la ociosidad como enemiga del alma 
(Rocha, 1984:93). 

El marxismo recuperará esta idea del trabajo como elemento constituti¬ 
vo al hombre, para explicarse la “tendencia natural del desarrollo de las 
fuerzas productivas”. 


“socialismo real”. La religión cristianas 
<S 





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